“Dios sabe que somos artistas de la vida. Un día nos da un formón de escultor, otro nos da pinceles y un lienzo, otro, una pluma para escribir. Pero nunca lograremos usar el formón en lienzos, ni la pluma en esculturas. A cada día, su milagro.”
Paulo Coelho
Hoy Dios me dio una pluma para permitirle a mi corazón ponerle palabras a todo lo que tiene adentro!
"Así debéis hacer vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención."
Paulo Coelho
Cuantas veces somos catalogados de locos, porque no nos comportamos como el resto de la gente, porque no hacemos lo que todo el mundo hace, porque defendemos lo que se considera indefendible.
Y cuantas veces perdemos el camino y nuestro eje escuchando a estos personajes que irónicamente sabemos que están equivocados en su juicio. Pero aún así los escuchamos y nos preguntamos: "Y si tiene razón? Y si estoy loca?"
Y aquí es donde empieza una batalla interna. La razón entra en juego y cataloga de irracional nuestras actitudes, no son lo que deberían ser... y así calla a nuestro corazón, que tímidamente se olvida de sí mismo en un intento desesperado por ser como todo el mundo... por callar esas voces de de noche no nos dejan dormir...
Y el tiempo pasa, nuestro corazón está cada vez mas silencioso, mas apagado, con menos vida...
Y sin darnos cuenta nuestra vida empieza a ser miserable, nos sentimos incompletos, vacíos, sin rumbo, perdidos.
Y ahí es donde nuestra razón es cuestionada... por nuestro corazón. Cuestionada duramente... "¿Por qué escuchaste esas palabras que me han traído tanta infelicidad, tanta lejanía, tanta distancia?"
Y sin argumentos para defenderse la razón termina aceptando su derrota... La felicidad de una persona reside en su corazón, en lo que él dice, lo que transmite. Que en definitiva es lo que Dios quiere que escuchemos... Negar nuestro corazón es negar a Dios... Negar nuestra esencia, nuestro destino, lo que realmente nos hace felices...
La razón se retira y le deja al corazón la enorme tarea de reconstruir de pedazos rotos y gastados... Sin embargo mucho tiempo ha pasado ya... y es difícil saber por donde empezar, como reconstruir lo que tan bellamente estaba en pie y hoy son cenizas...
Con el tiempo, con el tiempo todo se alcanza, se logra, se consigue... Con el tiempo y escuchando siempre a nuestro corazón... uno puede volver a ser... loco...
Al acercarse la Navidad uno tiende a reflexionar, pensar, ensimismarse más. Explorar por dentro y buscar lo que el afuera no puede darnos.
Desde mi posición de nuevamente "futura mamá" y viviendo tantos cambios, emociones, sentimientos muy vivos y a flor de piel me ubiqué por un segundo en el lugar de María. La mujer que dio a luz al hijo de Dios, la mujer que pasó a la historia con su bravura, su heroísmo, su coraje, su entrega.
Y reflexioné sobre su historia...
Con su esposo José tuvieron que realizar un largo viaje hacia Belén. Con miedo, cerca del parto, anduvieron quien sabe cuantas horas hasta llegar por la noche a destino.
Me la imagino cansada, agotada, con los achaques de los 9 meses cumplidos, deseando sólo descansar. Deseando sólo ver el rostro de su hijo habiendo pasado esta pesadilla.
Pero ahí no terminó todo. Nadie les dio refugio esa noche, nadie se apiadó de ver dos viajeros cansados y mucho menos de una mujer embarazada. Nadie tuvo corazón para darles albergue.
Sólo encontraron un establo, el pesebre donde poder pasar la noche. Y acá tampoco termina todo.
Empezó el trabajo de parto. Solos los dos, rodeados de animales que fueron testigos de un fenómeno trascendental para la historia. La imagino llena de miedos, llorando y preguntándose porqué vivir tanta desolación en el momento que debería ser el más feliz de su vida. Imagino a José conteniéndola, apoyándola, dándole las fuerzas que él ya no tenía.
Imagino el dolor de ambos, el dolor de ella, solos sin ningún tipo de asistencia, sin abrigos, sin cuidados.
Y aún así el bebé nació, Jesús nació y todo este tormento quedó en el olvido. Los imagino abrazándose, y mirando el milagro que cambiaría la historia del mundo por siempre.
Imagino su alegría, su felicidad, esa que no entra en el pecho, que se hincha y se contagia, que inunda lugares y contagia a otras almas.
La imagino radiante y feliz, aún rodeada de animales y paja para abrigarse del frío de la noche.
Imagino sus gestos, sus lágrimas, el nudo en la garganta de José...
Jesús nació en el lugar más humilde del mundo, el más humilde que Dios encontró para ellos, sin embargo nunca los desprotegió. Siempre estuvo presente en cada paso, en cada dolor, en cada lágrima de felicidad.
Dos mil años después en todas las casas se arma un pesebre en familia, recordando ese día, ese momento, ese lugar lleno de luz. Algo que tuvo tal repercusión que dudo que lo hayan podido imaginar en aquel momento.
Maria,
mujer que fuiste fuerte, brava, luchadora hasta el final.
Mujer de fe, que siempre creíste, que siempre te entregaste sin cuestionar nada.
Madre de Dios, madre de todos nosotros.
Protección, guía, refugio de todos los seres.
Madre admirable entre muy pocas o ninguna a tu altura....
Derrama tu fuerza, tu entereza, tu ternura, tu sabiduría,
tu amor, tu protección, tu valor, tu guía
a todas las mujeres y mamás del mundo!
Desde este rinconcito les dejo un cálido saludo de Navidad!!!
Que el niño Jesús nazca en todos los corazones y nos transforme a todos!!!!
Los otros días tuve la oportunidad de recorrer el Royal Botanic Garden de Melbourne.
Aparte de los paisajes, plantas, árboles y flores hermosas había un sector donde había un bosque de bambúes.
La emoción que me causó fue muy grande, me sentía como una niña, con ese asombro y cosquillas en la panza que rara vez los adultos tenemos.
Click en la foto para agrandar.
Caminando por ese caminito que se ve, donde el sol casi no entraba de tantos bambús que habían, sabiendo lo que demoran en crecer me encontré con este cartelito, que me impactó mucho más aún.
Dejo traducido un fragmento, el resto del escrito es para más adelante.
Click en la foto para agrandar.
"Bosque de Bambú ¿Cuántas plantas de bambú puedes ver aquí?
De hecho hay sólo 2 o 3 plantas en este grupo de bambús. Todo lo que se ve aquí se encuentra unido a través de un tallo horizontal por debajo de la tierra..."
Todo esto me hizo pensar en la familia. Todos pertenecientes a la misma raíz, profunda, interna fuerte, donde todos se alimentan y nutren. Donde todos comparten la misma historia, el mismo origen.
Me hizo pensar en mi familia, la que quiero formar, la que día a día construyo. Me gustaría que siempre estemos juntos, más allá que sobre la tierra todos parezcan árboles diferentes, con su vida, su historia, sus batallas, pero sabiendo que en lo profundo el amor que nos tenemos nos une para siempre, habiendo compartido tantas cosas...
Salidas, calesitas,
chocolates, bicicletas,
abrazos y mimos.
Juegos, cantos,
muchas risas
y se que algunos llantos.
Pequeñas luchas,
grandes victorias,
altas esperanzas.
Películas, dibujitos,
largas charlas en las noches,
mirando las estrellas.
Los primeros poemas,
suspiros, ilusiones,
rebeldías y desafíos.
Los primeros amores,
los primeros dolores,
pasos hacia el amor.
El regocijo del amor encontrado,
la esperanza de una nueva familia,
el eterno amor por los nietos...
y seguir el camino compartido...
Todo, todo formando ese inmenso, sólido, fuerte, indestructible tallo subterráneo, que se irá expandiendo y creciendo cada día... que nos unirá para siempre, que nos dará refugio y fuerza en las tormentas!!
Este es mi deseo, esta es mi esperanza, este es mi sueño!!!