“Dios sabe que somos artistas de la vida.
Un día nos da un formón de escultor,
otro nos da pinceles y un lienzo,
otro, una pluma para escribir.
Pero nunca lograremos usar el formón en lienzos,
ni la pluma en esculturas.
A cada día, su milagro.”

Paulo Coelho

Hoy Dios me dio una pluma para permitirle a mi corazón ponerle palabras a todo lo que tiene adentro!
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29 marzo, 2011

De la locura

"Así debéis hacer vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención."

Paulo Coelho

Cuantas veces somos catalogados de locos, porque no nos comportamos como el resto de la gente, porque no hacemos lo que todo el mundo hace, porque defendemos lo que se considera indefendible.

Y cuantas veces perdemos el camino y nuestro eje escuchando a estos personajes que irónicamente sabemos que están equivocados en su juicio. Pero aún así los escuchamos y nos preguntamos: "Y si tiene razón? Y si estoy loca?"

Y aquí es donde empieza una batalla interna. La razón entra en juego y cataloga de irracional nuestras actitudes, no son lo que deberían ser... y así calla a nuestro corazón, que tímidamente se olvida de sí mismo en un intento desesperado por ser como todo el mundo... por callar esas voces de de noche no nos dejan dormir...

Y el tiempo pasa, nuestro corazón está cada vez mas silencioso, mas apagado, con menos vida...

Y sin darnos cuenta nuestra vida empieza a ser miserable, nos sentimos incompletos, vacíos, sin rumbo, perdidos.

Y ahí es donde nuestra razón es cuestionada... por nuestro corazón. Cuestionada duramente... "¿Por qué escuchaste esas palabras que me han traído tanta infelicidad, tanta lejanía, tanta distancia?"

Y sin argumentos para defenderse la razón termina aceptando su derrota... La felicidad de una persona reside en su corazón, en lo que él dice, lo que transmite. Que en definitiva es lo que Dios quiere que escuchemos... Negar nuestro corazón es negar a Dios... Negar nuestra esencia, nuestro destino, lo que realmente nos hace felices...

La razón se retira y le deja al corazón la enorme tarea de reconstruir de pedazos rotos y gastados... Sin embargo mucho tiempo ha pasado ya... y es difícil saber por donde empezar, como reconstruir lo que tan bellamente estaba en pie y hoy son cenizas...



Con el tiempo, con el tiempo todo se alcanza, se logra, se consigue... Con el tiempo y escuchando siempre a nuestro corazón... uno puede volver a ser... loco...

Vivi

03 febrero, 2011

Ni de aquí ni de allá

No soy de aquí porque no pertenezco,
al menos no aún ni en mucho tiempo.
Ni soy de allá porque me fui,
lejos dejando todo atrás.



Aquí todo es diferente, nuevo.
excitante, hasta luminoso.
Allá me suena lejos, confuso,
fantasmal y nostálgico a la vez.

Por momentos quisiera volver allá
pero se que tampoco pertenecería
porque me vine aquí, donde curiosamente
tampoco siento pertenecer.

No estoy en el camino,
estoy aquí, en este lugar
y no lo siento mío,
no lo siento mi aquí.

Mirando atrás veo el allá
y lo veo tan lejos
que no me atrevería a volver,
porque sé que extrañaría el aquí.

Que me da tanto sin proponérselo,
aunque yo no lo vea,
aunque no lo sienta
mío...


Vivi


13 diciembre, 2010

Maria

Al acercarse la Navidad uno tiende a reflexionar, pensar, ensimismarse más. Explorar por dentro y buscar lo que el afuera no puede darnos.

Desde mi posición de nuevamente "futura mamá" y viviendo tantos cambios, emociones, sentimientos muy vivos y a flor de piel me ubiqué por un segundo en el lugar de María. La mujer que dio a luz al hijo de Dios, la mujer que pasó a la historia con su bravura, su heroísmo, su coraje, su entrega.

Y reflexioné sobre su historia...




Con su esposo José tuvieron que realizar un largo viaje hacia Belén. Con miedo, cerca del parto, anduvieron quien sabe cuantas horas hasta llegar por la noche a destino.

Me la imagino cansada, agotada, con los achaques de los 9 meses cumplidos, deseando sólo descansar. Deseando sólo ver el rostro de su hijo habiendo pasado esta pesadilla.

Pero ahí no terminó todo. Nadie les dio refugio esa noche, nadie se apiadó de ver dos viajeros cansados y mucho menos de una mujer embarazada. Nadie tuvo corazón para darles albergue.

Sólo encontraron un establo, el pesebre donde poder pasar la noche. Y acá tampoco termina todo.

Empezó el trabajo de parto. Solos los dos, rodeados de animales que fueron testigos de un fenómeno trascendental para la historia. La imagino llena de miedos, llorando y preguntándose porqué vivir tanta desolación en el momento que debería ser el más feliz de su vida. Imagino a José conteniéndola, apoyándola, dándole las fuerzas que él ya no tenía.

Imagino el dolor de ambos, el dolor de ella, solos sin ningún tipo de asistencia, sin abrigos, sin cuidados.

Y aún así el bebé nació, Jesús nació y todo este tormento quedó en el olvido. Los imagino abrazándose, y mirando el milagro que cambiaría la historia del mundo por siempre.

Imagino su alegría, su felicidad, esa que no entra en el pecho, que se hincha y se contagia, que inunda lugares y contagia a otras almas.

La imagino radiante y feliz, aún rodeada de animales y paja para abrigarse del frío de la noche.

Imagino sus gestos, sus lágrimas, el nudo en la garganta de José...

Jesús nació en el lugar más humilde del mundo, el más humilde que Dios encontró para ellos, sin embargo nunca los desprotegió. Siempre estuvo presente en cada paso, en cada dolor, en cada lágrima de felicidad.

Dos mil años después en todas las casas se arma un pesebre en familia, recordando ese día, ese momento, ese lugar lleno de luz. Algo que tuvo tal repercusión que dudo que lo hayan podido imaginar en aquel momento.


Maria,
mujer que fuiste fuerte, brava, luchadora hasta el final.
Mujer de fe, que siempre creíste, que siempre te entregaste sin cuestionar nada.
Madre de Dios, madre de todos nosotros.
Protección, guía, refugio de todos los seres.
Madre admirable entre muy pocas o ninguna a tu altura....
Derrama tu fuerza, tu entereza, tu ternura, tu sabiduría,
tu amor, tu protección, tu valor, tu guía
a todas las mujeres y mamás del mundo!



Desde este rinconcito les dejo un cálido saludo de Navidad!!!

Que el niño Jesús nazca en todos los corazones y nos transforme a todos!!!!



Vivi

07 diciembre, 2010

Bosque de Bambú

Los otros días tuve la oportunidad de recorrer el Royal Botanic Garden de Melbourne.

Aparte de los paisajes, plantas, árboles y flores hermosas había un sector donde había un bosque de bambúes.

La emoción que me causó fue muy grande, me sentía como una niña, con ese asombro y cosquillas en la panza que rara vez los adultos tenemos.

Click en la foto para agrandar.

Caminando por ese caminito que se ve, donde el sol casi no entraba de tantos bambús que habían, sabiendo lo que demoran en crecer me encontré con este cartelito, que me impactó mucho más aún.

Dejo traducido un fragmento, el resto del escrito es para más adelante.

Click en la foto para agrandar.

"Bosque de Bambú
¿Cuántas plantas de bambú puedes ver aquí?

De hecho hay sólo 2 o 3 plantas en este grupo de bambús. Todo lo que se ve aquí se encuentra unido a través de un tallo horizontal por debajo de la tierra..."


Todo esto me hizo pensar en la familia. Todos pertenecientes a la misma raíz, profunda, interna fuerte, donde todos se alimentan y nutren. Donde todos comparten la misma historia, el mismo origen.

Me hizo pensar en mi familia, la que quiero formar, la que día a día construyo. Me gustaría que siempre estemos juntos, más allá que sobre la tierra todos parezcan árboles diferentes, con su vida, su historia, sus batallas, pero sabiendo que en lo profundo el amor que nos tenemos nos une para siempre, habiendo compartido tantas cosas...

Salidas, calesitas,
chocolates, bicicletas,
abrazos y mimos.

Juegos, cantos,
muchas risas
y se que algunos llantos.

Pequeñas luchas,
grandes victorias,
altas esperanzas.

Películas, dibujitos,
largas charlas en las noches,
mirando las estrellas.

Los primeros poemas,
suspiros, ilusiones,
rebeldías y desafíos.

Los primeros amores,
los primeros dolores,
pasos hacia el amor.

El regocijo del amor encontrado,
la esperanza de una nueva familia,
el eterno amor por los nietos...

y seguir el camino compartido...


Todo, todo formando ese inmenso, sólido, fuerte, indestructible tallo subterráneo, que se irá expandiendo y creciendo cada día... que nos unirá para siempre, que nos dará refugio y fuerza en las tormentas!!

Este es mi deseo, esta es mi esperanza, este es mi sueño!!!


Vivi

14 septiembre, 2010

Las Batallas personales

En la vida solemos librar muchas batallas para poder avanzar. En muchas cosas, en lo académico, lo económico, con nuestros hijos, por ellos, por encontrar un amor, por obtener un buen trabajo, una mejor calidad de vida.

Pero creo que las batallas más difíciles son aquellas  que libramos con nosotros mismos. Aquellas para librarnos de malos hábitos, para aprender nuevos hábitos más sanos, aquellas que nos pueden dan una existencia más feliz.


Llevamos tantos años acostumbrados a nuestro estilo de vida que cambiar es difícil, porque nuestra mente siempre nos dice: "Para que? Hasta ahora has sobrevivido!" Y muchas veces vamos postergándonos hasta que nuestro cuerpo se enferma y nos dice "Basta!"

Entonces tomamos la decisión de cambiar, y emprendemos el camino más difícil, porque lo que hay que cambiar se encuentra en nuestro interior.

Y aquí entran en juego varios personajes en nuestro interior. El más poderoso de todos es el Miedo.

Nos dice justamente: Para que? Siempre has salido adelante así como sos, no va a pasar nada grave, no vale la pena tanto esfuerzo.

Pero en un principio el Entusiasmo juega un papel fundamental. Porque puede ver proyectada a la persona que queremos ser, y con juicio crítico la que somos ahora. Ve un camino difícil pero sabe que la recompensa es grande, entonces ignora al Miedo, y emprende el camino.

Pero el Miedo nunca se calla, siempre está ahí para marcar cada paso en falso, cada tropezón, cada caída, diciendo siempre: "Viste?? No vale la pena!"

Con el tiempo el Entusiasmo empieza a apagarse, y esa imagen feliz y próspera cada vez se aleja más y más.

El Miedo cobra fuerza... pero aún la batalla no está perdida. Aquí entra en juego un tercer componente que es quien puede cambiarlo todo.

La Perseverancia sabe que todo se alcanza, que aunque cueste mucho trabajo, aunque no se vea nada a simple vista, aunque los resultados no sean lo que uno espera, de la forma que uno espera y en el tiempo que uno espera siempre vale la pena el esfuerzo.

La Perseverancia, si la apoyamos, la alentamos, la escuchamos, la acompañamos y nos dejamos llevar hasta el final sin titubear cambiará nuestro destino para siempre!


El camino es difícil porque sólo depende de nosotros, de nuestra fuerza y entereza. De siempre volver a empezar cada vez que desistamos de seguir. Nuestros cambios pueden no afectar a nadie, muchas veces ni siquiera nadie nota que cambiamos, pero sí nosotros mismos! Y de eso hay que aferrarse

Por el otro lado a pesar de lo complicado, difícil y desafiante del cambio, el conseguir cambiar nuestra forma de vida, nuestros paradigmas mentales, nuestra forma de ver y evaluar las cosas de otra forma, nos llevará a una existencia liberadora, liviana, completa, más simple y sobre todo... más feliz!

Los cambios en nosotros mismos son los más satisfactorios de todos! Nos hacen sentir realmente protagonistas de nuestro destino, mirando nuestras huellas con orgullo y nuestro futuro con una sonrisa.

Si logramos cambiarnos a nosotros mismos, nos sentiremos capaces de todo!!

Y aquí dejo una oración, muy usada en grupos de ayuda, como para resumir estas ideas:

Señor,
concédeme serenidad
para aceptar las cosas que no puedo cambiar,
valor
para cambiar las cosas que sí puedo
y sabiduría
para reconocer la diferencia.

San Agustín




Y ahora a emprender cambios en nosotros... merecemos una vida feliz; y sólo depende de nosotros!

Vivi

06 septiembre, 2010

La Paciencia

"La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces."
Proverbio Persa


Este proverbio siempre me gustó mucho, y siempre me sentí identificada con él. Soy una persona que tiene paciencia pero siempre sufre la espera. Y la sufro mucho. Miro los días pasar sin el resultado esperado y mi angustia crece. Sólo me concentro en el dulzor del fruto al terminar el camino. En el consuelo de la recompensa, y eso es lo que hace que no desista del camino.

Y llego al fruto dulce... y lo disfruto con gran felicidad. Pero la felicidad de saborear ese fruto dura unos pocos días, mientras que me perdí de disfrutar del camino, quizás durante años.... años de angustia esperando algo.

Entonces hoy, que tengo quizás otra mirada de las cosas me doy cuenta de que quien escribió este proverbio fue alguien que no sabía esperar, que no aprendió a ser paciente.

La paciencia no es el sólo hecho de esperar, de ver pasar los días. Es más una cuestión de saber caminar.

Quien camina sólo con la mirada en la meta se perderá de todo lo que transcurra alrededor. De todas las vivencias, experiencias, sorpresas, ilusiones que no veremos por estar concentrados en el momento de llegada, en el momento de estar por fin en la meta.

Y aquí viene otro poema, que me llegó mientras esperaba la visa de Australia. En su momento no lo entendí, no lo compartí, no fui capaz de apreciarlo en toda su belleza.

El camino que emprendemos, sea cual fuere está llenos de sorpresas, cosas desconocidas, miles de experiencias nuevas por descubrir, bendiciones, desafíos y hermosos paisajes.

Todos los caminos siempre están lleno de flores... y ojalá fueran más largos para tener el tiempo de poder apreciarlas a cada una e ir llenando el corazón en cada paso!!!


Ítaca

Si vas a emprender el viaje hacia Ítaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimientos.
A Lestrigones y a Cíclopes,
o al airado Poseidón nunca temas.

No hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones y a Cíclopes,
ni al fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas.

Detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos.
Cuando puedas invierte en voluptuosos
y delicados perfumes.

Visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta,
mas no apresures el viaje.

Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Ítaca te enriquezca.
Ítaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres,
no te engañará Ítaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Ítacas.


Konstandinos Kavafis 

(1863-1933), poeta griego



Ojalá aprendamos a esperar con alegría, a ser pacientes con la ilusión de ver que hay en el siguiente paso.

Ojalá aprendamos a ver las flores de nuestro camino y a transitarlo alegremente, con esa paz y alegría de un caminante de la vida.

Vivi

01 septiembre, 2010

El Río de la Vida

La vida es como el río que fluye.

Unas veces es calmo, amplio, sereno, casi como un lago. Por momentos no percibimos que se mueve. Podemos flotar plácidamente y recorrerlo sin mayores preocupaciones. Nos permite admirar el paisaje y disfrutar de todo lo que nos rodea. Podemos mirar con orgullo hacia atrás y con esperanzas hacia adelante.

Sentimos que tenemos el control. Y a veces eso es tan importante. La sensación de que ninguna sorpresa puede opacar nuestra tranquilidad. Al menos mientras dure, podemos descansar del ajetreo de otras etapas.


Otras veces la vida se vuelve como un río tumultuoso, rápido y hasta inseguro. Donde no tenemos ningún control y donde debemos librar una gran batalla para pasar este tramo sin salir lastimados. Encontramos piedras por doquier y la velocidad junto con la espuma del agua que salpica no nos deja mirar más allá de donde estamos, no pudiendo anticipar demasiado.

Nuestra tranquilidad se tensa, nuestra atención se focaliza, nuestros músculos trabajan por nuestra supervivencia. Nuestra mente se agiliza y nuestro corazón late fuerte y enérgico. La vida nos plantea nuevos desafíos donde gran parte depende de nuestro esfuerzo y donde la vida nos lleva a lugares impensados.


Otras la vida se presenta como una vertiente rodeada de desierto. Se presenta escasa, nos plantea necesidades, a nuestro alrededor todo es inhóspito y árido. El camino es lento y muy inseguro. No sabemos si podremos salir y pasar a la siguiente etapa. O quizás si lo sepamos, pero esta etapa nos puede parecer una eternidad.

Nos llenamos de ansiedades y nuestra lucha no parece dar demasiados resultados. Mas bien tenemos que intentar seguir con la poca corriente que queda tratando de que este tramo sea pasajero. Por todos los medios intentando y esforzándonos de no perecer en el intento, absorbidos por nuestro propio camino.


Sin embargo parece que nunca estamos satisfechos con la etapa en la que estamos. Cuando hay tranquilidad, queremos ir más rápido hacia la siguiente etapa sin disfrutar de los paisajes que se nos presentan. Cuando estamos en los rápidos rogamos por un poco de tranquilidad sin aprovechar de disfrutar del desafío planteado. Cuando estamos en la vertiente, creemos que todo depende de nosotros y no dejamos que la vida fluya, que tome su rumbo, que nos lleve hacia donde nuestro destino esté marcado.

Y así tantas etapas, donde no entendemos que a pesar de ser importante nuestro esfuerzo, también es importante dejarse llevar, dejarse fluir y confiar en que no estamos solos. Y que donde sea que estemos, estamos recorriendo el tramo correcto en el momento justo. Sin importar cuanto luchemos la vida nos lleva, la vida fluye.

Caemos en la desesperación tan fácilmente... Tantas veces nos sentimos solos en una lucha sin sentido...

En cualquier caso, nuestro camino final va hacia el mar, donde todos los ríos se encuentran y forman un todo, un maravilloso todo, eterno, sólido, fuerte e intenso donde se todos vuelven uno.


Vivi

23 agosto, 2010

Sin Miedo

A veces (muchas) el miedo nos paraliza, nos llena de ansiedad y hasta nos enferma.

El miedo nos acorrala, nos empuja del camino y nos deja en un costado... haciendonos preguntas ilogicas, de cosas terribles que seguramente jamás pasarán.

Nos ennegrece la mirada y percibimos todo como un riesgo... en el que lo peor puede pasar...

Y nos sentimos mal, incompletos, inacabados sin siquiera saber porque...

Peor aun... perdemos la alegría del día a día... porque el miedo todo lo opaca, todo lo pone gris... todo lo apaga...

Hasta nuestro corazón fiero en la lucha se ve abatido sin saber como escapar...

Miedo a

Nuevos desafíos,
nuevos sueños,
nuevas rutas.

Miedo a lo desconocido,
a perder el control,
a dejarse llevar.

Miedo a confiar,
a poner lo mejor de uno
y olvidarse.

Miedo a caminar en la noche,
a seguir sin saber
lo que hay en el horizonte.

Miedo a dejarse ir...



Y como sea... como sea... cueste lo que cueste Debemos buscar la salida!!!!

Y aqui dejo una canción que aunque no soluciona el problema aporta ese granito de arena para empezar a ver las cosas con otros ojos!!!






Si alzamos bien las yemas de los dedos
podemos de puntillas tocar el universo, sí.
Sin miedo, las manos se nos llenan de deseos
que no son imposibles ni están lejos
si somos como niños,
sin miedo a la locura, sin miedo a sonreir.

Vivi