En la vida solemos librar muchas batallas para poder avanzar. En muchas cosas, en lo académico, lo económico, con nuestros hijos, por ellos, por encontrar un amor, por obtener un buen trabajo, una mejor calidad de vida.
Pero creo que las batallas más difíciles son aquellas que libramos con nosotros mismos. Aquellas para librarnos de malos hábitos, para aprender nuevos hábitos más sanos, aquellas que nos pueden dan una existencia más feliz.

Llevamos tantos años acostumbrados a nuestro estilo de vida que cambiar es difícil, porque nuestra mente siempre nos dice: "Para que? Hasta ahora has sobrevivido!" Y muchas veces vamos postergándonos hasta que nuestro cuerpo se enferma y nos dice "Basta!"
Entonces tomamos la decisión de cambiar, y emprendemos el camino más difícil, porque lo que hay que cambiar se encuentra en nuestro interior.
Y aquí entran en juego varios personajes en nuestro interior. El más poderoso de todos es el Miedo.
Nos dice justamente: Para que? Siempre has salido adelante así como sos, no va a pasar nada grave, no vale la pena tanto esfuerzo.
Pero en un principio el Entusiasmo juega un papel fundamental. Porque puede ver proyectada a la persona que queremos ser, y con juicio crítico la que somos ahora. Ve un camino difícil pero sabe que la recompensa es grande, entonces ignora al Miedo, y emprende el camino.
Pero el Miedo nunca se calla, siempre está ahí para marcar cada paso en falso, cada tropezón, cada caída, diciendo siempre: "Viste?? No vale la pena!"
Con el tiempo el Entusiasmo empieza a apagarse, y esa imagen feliz y próspera cada vez se aleja más y más.
El Miedo cobra fuerza... pero aún la batalla no está perdida. Aquí entra en juego un tercer componente que es quien puede cambiarlo todo.
La Perseverancia sabe que todo se alcanza, que aunque cueste mucho trabajo, aunque no se vea nada a simple vista, aunque los resultados no sean lo que uno espera, de la forma que uno espera y en el tiempo que uno espera siempre vale la pena el esfuerzo.
La Perseverancia, si la apoyamos, la alentamos, la escuchamos, la acompañamos y nos dejamos llevar hasta el final sin titubear cambiará nuestro destino para siempre!

El camino es difícil porque sólo depende de nosotros, de nuestra fuerza y entereza. De siempre volver a empezar cada vez que desistamos de seguir. Nuestros cambios pueden no afectar a nadie, muchas veces ni siquiera nadie nota que cambiamos, pero sí nosotros mismos! Y de eso hay que aferrarse
Por el otro lado a pesar de lo complicado, difícil y desafiante del cambio, el conseguir cambiar nuestra forma de vida, nuestros paradigmas mentales, nuestra forma de ver y evaluar las cosas de otra forma, nos llevará a una existencia liberadora, liviana, completa, más simple y sobre todo... más feliz!
Los cambios en nosotros mismos son los más satisfactorios de todos! Nos hacen sentir realmente protagonistas de nuestro destino, mirando nuestras huellas con orgullo y nuestro futuro con una sonrisa.
Si logramos cambiarnos a nosotros mismos, nos sentiremos capaces de todo!!
Y aquí dejo una oración, muy usada en grupos de ayuda, como para resumir estas ideas:

Y ahora a emprender cambios en nosotros... merecemos una vida feliz; y sólo depende de nosotros!
Vivi
Pero creo que las batallas más difíciles son aquellas que libramos con nosotros mismos. Aquellas para librarnos de malos hábitos, para aprender nuevos hábitos más sanos, aquellas que nos pueden dan una existencia más feliz.

Llevamos tantos años acostumbrados a nuestro estilo de vida que cambiar es difícil, porque nuestra mente siempre nos dice: "Para que? Hasta ahora has sobrevivido!" Y muchas veces vamos postergándonos hasta que nuestro cuerpo se enferma y nos dice "Basta!"
Entonces tomamos la decisión de cambiar, y emprendemos el camino más difícil, porque lo que hay que cambiar se encuentra en nuestro interior.
Y aquí entran en juego varios personajes en nuestro interior. El más poderoso de todos es el Miedo.
Nos dice justamente: Para que? Siempre has salido adelante así como sos, no va a pasar nada grave, no vale la pena tanto esfuerzo.
Pero en un principio el Entusiasmo juega un papel fundamental. Porque puede ver proyectada a la persona que queremos ser, y con juicio crítico la que somos ahora. Ve un camino difícil pero sabe que la recompensa es grande, entonces ignora al Miedo, y emprende el camino.
Pero el Miedo nunca se calla, siempre está ahí para marcar cada paso en falso, cada tropezón, cada caída, diciendo siempre: "Viste?? No vale la pena!"
Con el tiempo el Entusiasmo empieza a apagarse, y esa imagen feliz y próspera cada vez se aleja más y más.
El Miedo cobra fuerza... pero aún la batalla no está perdida. Aquí entra en juego un tercer componente que es quien puede cambiarlo todo.
La Perseverancia sabe que todo se alcanza, que aunque cueste mucho trabajo, aunque no se vea nada a simple vista, aunque los resultados no sean lo que uno espera, de la forma que uno espera y en el tiempo que uno espera siempre vale la pena el esfuerzo.
La Perseverancia, si la apoyamos, la alentamos, la escuchamos, la acompañamos y nos dejamos llevar hasta el final sin titubear cambiará nuestro destino para siempre!

El camino es difícil porque sólo depende de nosotros, de nuestra fuerza y entereza. De siempre volver a empezar cada vez que desistamos de seguir. Nuestros cambios pueden no afectar a nadie, muchas veces ni siquiera nadie nota que cambiamos, pero sí nosotros mismos! Y de eso hay que aferrarse
Por el otro lado a pesar de lo complicado, difícil y desafiante del cambio, el conseguir cambiar nuestra forma de vida, nuestros paradigmas mentales, nuestra forma de ver y evaluar las cosas de otra forma, nos llevará a una existencia liberadora, liviana, completa, más simple y sobre todo... más feliz!
Los cambios en nosotros mismos son los más satisfactorios de todos! Nos hacen sentir realmente protagonistas de nuestro destino, mirando nuestras huellas con orgullo y nuestro futuro con una sonrisa.
Si logramos cambiarnos a nosotros mismos, nos sentiremos capaces de todo!!
Y aquí dejo una oración, muy usada en grupos de ayuda, como para resumir estas ideas:
Señor,
concédeme serenidad
para aceptar las cosas que no puedo cambiar,
valor
para cambiar las cosas que sí puedo
y sabiduría
para reconocer la diferencia.
San Agustín
concédeme serenidad
para aceptar las cosas que no puedo cambiar,
valor
para cambiar las cosas que sí puedo
y sabiduría
para reconocer la diferencia.
San Agustín

Y ahora a emprender cambios en nosotros... merecemos una vida feliz; y sólo depende de nosotros!
Vivi
8 comentarios:
Muy cierto lo que escribís cuantas veces el miedo a no poder cambiar nos aleja del camino y nos hace perder completamente el entusiasmo. Simplemente creemos que no podemos. Y lo peor es que esto pasa casi sin darnos cuenta.
Siempre es un placer leer lo que escribís.
Vivi, tienes razón ¡no hay que rendirse!debemos luchar y perseverar en lo que creemos y en aquello que deseamos alcanzar.
Hay un refrán que dice "lo difícil tiene fácil solución pero los milagros llevan su tiempo"
Un abrazo!
si, el miedo paraliza mucho, debemos ser constante y seguro que vecemos.
La sastifación del cambio sera aun mayor
Besitos
Esos cambios interiores suelen ser los más difíciles. En nuestra mente vamos creando trabas y zonas cómodas que nos invitan a permanecer igual, pero si nos decidimos y perseveramos como tú dices, el beneficio a largo plazo es totalmente nuestro!
Besitos,
Pablo creo que es asi, nos pasa sin darnos cuenta. Por eso hay que estar atentos!!! E intentar remediarlo!!
Un beso grande!!
Ana Belen muy buena frase!!! Muchas veces queremos soluciones faciles a sueños altos y complicados!!
Cada cosa tiene su tiempo!
Besos
Veronica al menos hay que intentarlo!!! Tenemos muchos años por delante y vale la pena ir cambiando para ser felices!
Besitos
Soñadora esas trabas de la comodidad son las peores!!! No nos permiten ver mas alla!!
Es todo un desafio pero debemos intentarlo!! Nuestra felicidad depende de ello!!
Besitos
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