“Dios sabe que somos artistas de la vida.
Un día nos da un formón de escultor,
otro nos da pinceles y un lienzo,
otro, una pluma para escribir.
Pero nunca lograremos usar el formón en lienzos,
ni la pluma en esculturas.
A cada día, su milagro.”

Paulo Coelho

Hoy Dios me dio una pluma para permitirle a mi corazón ponerle palabras a todo lo que tiene adentro!

01 septiembre, 2010

El Río de la Vida

La vida es como el río que fluye.

Unas veces es calmo, amplio, sereno, casi como un lago. Por momentos no percibimos que se mueve. Podemos flotar plácidamente y recorrerlo sin mayores preocupaciones. Nos permite admirar el paisaje y disfrutar de todo lo que nos rodea. Podemos mirar con orgullo hacia atrás y con esperanzas hacia adelante.

Sentimos que tenemos el control. Y a veces eso es tan importante. La sensación de que ninguna sorpresa puede opacar nuestra tranquilidad. Al menos mientras dure, podemos descansar del ajetreo de otras etapas.


Otras veces la vida se vuelve como un río tumultuoso, rápido y hasta inseguro. Donde no tenemos ningún control y donde debemos librar una gran batalla para pasar este tramo sin salir lastimados. Encontramos piedras por doquier y la velocidad junto con la espuma del agua que salpica no nos deja mirar más allá de donde estamos, no pudiendo anticipar demasiado.

Nuestra tranquilidad se tensa, nuestra atención se focaliza, nuestros músculos trabajan por nuestra supervivencia. Nuestra mente se agiliza y nuestro corazón late fuerte y enérgico. La vida nos plantea nuevos desafíos donde gran parte depende de nuestro esfuerzo y donde la vida nos lleva a lugares impensados.


Otras la vida se presenta como una vertiente rodeada de desierto. Se presenta escasa, nos plantea necesidades, a nuestro alrededor todo es inhóspito y árido. El camino es lento y muy inseguro. No sabemos si podremos salir y pasar a la siguiente etapa. O quizás si lo sepamos, pero esta etapa nos puede parecer una eternidad.

Nos llenamos de ansiedades y nuestra lucha no parece dar demasiados resultados. Mas bien tenemos que intentar seguir con la poca corriente que queda tratando de que este tramo sea pasajero. Por todos los medios intentando y esforzándonos de no perecer en el intento, absorbidos por nuestro propio camino.


Sin embargo parece que nunca estamos satisfechos con la etapa en la que estamos. Cuando hay tranquilidad, queremos ir más rápido hacia la siguiente etapa sin disfrutar de los paisajes que se nos presentan. Cuando estamos en los rápidos rogamos por un poco de tranquilidad sin aprovechar de disfrutar del desafío planteado. Cuando estamos en la vertiente, creemos que todo depende de nosotros y no dejamos que la vida fluya, que tome su rumbo, que nos lleve hacia donde nuestro destino esté marcado.

Y así tantas etapas, donde no entendemos que a pesar de ser importante nuestro esfuerzo, también es importante dejarse llevar, dejarse fluir y confiar en que no estamos solos. Y que donde sea que estemos, estamos recorriendo el tramo correcto en el momento justo. Sin importar cuanto luchemos la vida nos lleva, la vida fluye.

Caemos en la desesperación tan fácilmente... Tantas veces nos sentimos solos en una lucha sin sentido...

En cualquier caso, nuestro camino final va hacia el mar, donde todos los ríos se encuentran y forman un todo, un maravilloso todo, eterno, sólido, fuerte e intenso donde se todos vuelven uno.


Vivi

8 comentarios:

Pablo dijo...

Que cierto es lo que escribís. Todos tenemos ese corazón inquieto que le cuesta conformarse, o al menos yo jeje.
Que difícil es aprender a disfrutar cada momento. Pero ya lo cro que vale la pena.

Soñadora dijo...

Vivi, me alegró mucho saber que tenías un nuevo rinconcito y aquí me tienes, está muy acogedor.
Efectivamente, solemos ser inconformes y en lugar de disfrutar del momento que nos toca vivir, pensamos ya en el siguiente. Hay que tratar de sosegar la mente.
Besitos,

Sarvavita dijo...

La vida es como un rio cuando nos perdemos en los deseos, pero cuando se tiene una mente en calma y adiestrada, pueden venir mil cosas y uno sabe como enfrentarlas y algunas aceptarlas de una forma más calma y más madura. Mientras los deseos y la mente son incontrolables, todo será incontrolable.

Besos y lindo fin de semana.

Vivi dijo...

Pablo mi sol, corazon inquieto!! No hay mejor descripcion!! Ojala con el tiempo vayamos logrande calmarlo, para disfrutar de cada momento!!

Vivi dijo...

Soñadora gracias por pasarte!! Me alegra leerte!!

Y si, es un gran camino el sosegar la mente!! Pero alli hay que dirigirse!!

Besos

Vivi dijo...

Sarvavita cuanta razon tenes! La mente siempre nos juega sucio y hay que aprender a controlarla!

Para que nada nos afecte, para solucionar nuestros problemas de una forma calma y madura y, lo más importante, para ser felices!!

Besos

Verónica dijo...

cuanta verdad, no solemos conformarnos con casi nada, simpre pretendemos algo de lo que no tenemos, o vamos deprisa sin saborear cada instante o vamos lento cuando debemos de dejar atras los malos momentos
muy bonito!
besitos

Vivi dijo...

Vero gracias!! Y es asi!! Somos asi!! Ojala aprendamos algun dia a disfrutar de cada momento sin pensar tanto en lo que hay mas adelante!!

Besitos